La migración es una conducta natural de todos los organismos vivientes desde los unicelulares más básicos hasta los más avanzados. Los seres vivientes siempre están emigrando a lugares donde la calidad de vida es mejor y donde hay mejores oportunidades económicas. Guatemaltecos pobres van a México, Pakistaníes van a la India, Norte-Africanos van a Europa, Peruanos, Bolivianos y Paraguayos van a Brasil, Argentina y Uruguay, Haitianos van a la Republica Dominicana, Norte-americanos van a Canadá y México y así sucesivamente.
En los Estados Unidos, los inmigrantes pobres hacen labores que nadie mas quiere hacer y viven en comunidades sin mayores problemas. Está documentado extensamente que los inmigrantes contribuyen mucho mas a las comunidades de lo que las perjudican. Por esta razón, la inmigración no solo es tolerada, sino que también es estimulada. Al mismo tiempo, los inmigrantes pobres son los blancos más fáciles de ataques cuando hay descontento y problemas en comunidades y se transforman en chivos expiatorios. Los inmigrantes tienen pocos recursos para defenderse por lo que son blancos de políticos que los culpan de todos los problemas sociales. La cuestión de la inmigración reaparece cada 7 a 10 años y después es olvidada hasta que una nueva crisis necesita de chivos expiatorios.
Esto ocurre alrededor del mundo y no solo en los Estados Unidos, y ha ocurrido desde tiempos inmemorables. No es algo nuevo. En la Biblia se puede la encontrar comenzando con Abraham.
En el Programa de Educación para la Comunidad celebramos la inmigración y a los inmigrantes. Estamos muy concientes de las contribuciones de los inmigrantes y de las luchas que ellos emprenden para mejorar su calidad de vida. Este es el motivo de esta colección. Tenemos la esperanza de que por medio de estos escritos, la gente conocerá mejor las circunstancias de los inmigrantes y empezaran a recibirlos de manera mas positiva.
Andres Muro